El sabor de la libertad

Buscador rápido de productos

Elegir una categoría o subcategoría

El sabor de la libertad

Marek Lichota no solo tiene apetito por la vida; también le encanta el sabor de la libertad. Sobre todo cuando viaja a países extranjeros con su familia y entra en contacto con la naturaleza al montar en bici o nadar

«Pensaba que se había acabado para siempre», recuerda el hombre de 37 años, padre de dos niños, al que tuvieron que extirpar la mayor parte del intestino debido a la enfermedad crónica de Crohn. «En ese momento no podía ingerir nada de comida y no habría sobrevivido sin nutrición parenteral», explica el economista de Cracovia. Al principio del tratamiento estaba asustado y lleno de emociones negativas, nos cuenta: «Dieciocho horas de nutrición parenteral contando las gotas que caían durante las noches en vela no sabían a libertad en absoluto». Parecía muy improbable que volviera a viajar a países lejanos, no digamos ya hacer rutas en bici o chapotear en la piscina con su mujer, Ania, y sus hijos, Julia (11) y Jacob (5).

Su «camino hacia la libertad», como él lo llama, le costó a él y a su esposa mucho esfuerzo y organización. Hoy en día, es feliz por haber conquistado un poco de libertad, sobre todo en lo que respecta a viajar. «Para mí, las vacaciones son momentos especiales que recordamos durante mucho tiempo y me gustaría que estuvieran presentes en los recuerdos de mis hijos cuando echen la vista atrás y piensen en su infancia». Siente que su familia se une un poco más cada vez que dejan atrás la rutina diaria y viven realmente el momento. Como este verano, en Córcega. 

Hasta hace unas décadas era imposible que la gente recibiera nutrición parenteral (es decir, a través de las venas, sin pasar por el tubo digestivo) y siguió siendo un gran reto durante mucho tiempo. «A muchos de los afectados les sigue dando miedo salir de casa», Marek lo sabe. «A veces no tienen el apoyo y el ánimo, por no decir los conocimientos prácticos». Es habitual que haya pacientes que reciben nutrición parenteral durante 30 o 40 años, sin salir nunca de casa. Por eso Marek desea animar a otros a que no se dejen frenar por las limitaciones, sino que las superen lo mejor que puedan: «Lo principal es no permitir que la enfermedad domine tu vida», afirma.

Una cuidadosa preparación es fundamental para asegurar que no haya sorpresas desagradables o situaciones peligrosas durante las vacaciones. En nuestro vídeo, Marek explica cómo deben valorarse las cuestiones prácticas y realizarse los planes, así como los requisitos previos que deben cumplirse durante el viaje y en el destino.