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La solidaridad es tan necesaria como el aire que respiramos

Samir Azdoudi, ingeniero de proyectos de la planta de B. Braun en Rubí, es uno de los voluntarios que al comienzo de la pandemia ayudó a fabricar respiradores para las UCI de los hospitales, en respuesta a una iniciativa de un centro tecnológico de Barcelona

Samir Azdoudi | 33
Ingeniero de proyectos de la planta de B. Braun en Rubí (Barcelona)

Samir Azdoudi, ingeniero de proyectos que trabaja en nuestra planta de Rubí, protagoniza una de las historias de solidaridad que estos meses de pandemia más nos han alentado (y lo siguen haciendo) y ayudado a recuperar la esperanza y la confianza. Samir, junto a otras personas, respondió al llamamiento del centro tecnológico Leitat y de la Fundación CARES, que al comenzar la crisis sanitaria tuvieron la iniciativa de fabricar respiradores para suministrarlos a las UCI de los hospitales, por entonces colapsadas de pacientes con Covid. En esta entrevista Samir explica qué le motivó a participar de forma voluntaria en este proyecto, y cuáles son los aprendizajes adquiridos con la experiencia.

A principios de la pandemia, las noticias en España repetían como un mantra el mensaje de que en los hospitales se necesitaban con urgencia más respiradores. Nada más enterarse de que el centro tecnológico Leitat y la Fundación CARES en Barcelona buscaban voluntarios para ayudar a fabricarlos, Samir Azdoudi se apuntó a esta iniciativa. Junto con sus compañeros Cristian Torres y Alejandro José Molina consiguieron montar cerca de 400 de estas máquinas, ayudando así a aliviar el sufrimiento de aquellas personas que contrajeron la Covid y que a consecuencia de la enfermedad tuvieron complicaciones graves en su salud.

¿Cuál fue su contribución en el proceso de fabricación de los respiradores?

Yo era responsable de las piezas electrónicas, como los controles; Alejandro Jose y Cristian se encargaban de calibrar y probar los dispositivos. Juntos fabricamos un total de 400 respiradores. En la última semana, enseñamos a los empleados cómo realizar nuestro trabajo técnico para que pudieran continuar trabajando sin nosotros. Ahora los respiradores se producen en serie y ya se están utilizando en varias UCI.

¿Por qué decidieron su equipo y usted ofrecerse como voluntarios?

Para mí es un regalo poder utilizar mis conocimientos y habilidades para construir una máquina que ayuda a otras personas. B. Braun nos permitió ofrecernos como voluntarios para trabajar en los respiradores.

¿Qué le motivaba más a la hora de formar parte de este equipo de voluntarios?

Sabíamos exactamente por qué estábamos haciendo este trabajo. Cada tarde, un camión recogía los respiradores que acabábamos de montar y los llevaba directamente a los hospitales. Era muy motivador saber que, cuantos más fabricáramos, pronto habría más en las UCI. Enseguida fuimos conscientes del impacto de nuestra ayuda.

¿Qué aspecto destaca más de esta experiencia de solidaridad?

Abril de 2020 fue una época difícil para España: estábamos confinados y trabajando desde casa; las calles estaban vacías. Cuando llegaba al centro tecnológico, veía como cada día la gente se ayudaba mutuamente, estaban decididos a combatir esta pandemia. Eso me dio esperanza.

Más información en: https://www.bbraun.com/en/stories/committed-to-fight-against-corona/spain-fast-help-with-more-ventilators.html