Hemodiálisis Limpiar la sangre con un dializador

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Tratamiento de hemodiálisis

El proceso de hemodiálisis limpia su sangre usando un tipo especial de filtro llamado dializador. Para llevar a cabo esta terapia deben moverse cantidades relativamente grandes de sangre en poco tiempo. Los vasos sanguíneos normales no son adecuados para soportar un flujo tan elevado, a causa de dificultades de accesibilidad o de niveles de presión demasiado bajos. Por eso es necesario crear un punto especial de acceso vascular para permitir el tratamiento de diálisis crónico, llamado fístula arterio-venosa interna (FAVI). Para la creación de este punto de acceso es necesaria una pequeña intervención quirúrgica. La fístula cicatriza en pocos días, pero necesita varias semanas más para estar totalmente lista para usarse como punto de acceso vascular. Una vez funciona, es fácil conducir la sangre desde la FAVI al dializador y a la inversa, mediante un circuito de tubos extracorpóreo, las llamadas líneas de sangre.

Durante el tratamiento, la sangre se limpia con el dializador. El proceso de limpieza no provoca ningún dolor y muchos pacientes sienten mejoras en su enfermedad especialmente al principio del tratamiento de diálisis. Sin embargo, si no se siente bien ni cómodo durante el tratamiento, debe decirlo al personal que le ayudará. Dependiendo de su historial médico, normalmente se someterá a la hemodiálisis tres veces a la semana con un tiempo de sesión medio de 4-5 horas cada tratamiento.

La hemodiálisis es el método más común utilizado para tratar la insuficiencia renal crónica. Se realiza principalmente en un centro de atención renal bajo la supervisión de personal médico bien entrenado y experimentado.

Ventajas

  • Tiene libertad para escoger los días entre las sesiones de diálisis y no se tiene que preocupar por el tratamiento.
  • Gracias a la tecnología moderna, la purificación de la sangre se ha vuelto más tranquila y eficaz. El tratamiento normalmente se realiza en un centro de atención renal.

Preguntas frecuentes: hemodiálisis

En principio, los pacientes con una enfermedad renal en fase final sufren los efectos tóxicos del material residual producido por su propio metabolismo. Los riñones saludables hacen la función de una planta purificadora del cuerpo y su función es defectuosa cuando los riñones dañados ya no pueden purificar adecuadamente la sangre. Durante la terapia de hemodiálisis, la sangre se elimina del cuerpo, se desintoxica y se vuelve a meter en el cuerpo. Esta es la razón por la que la diálisis se llama a menudo "tratamiento extracorporal" ya que la función de purificación de los riñones se ha transferido a una máquina fuera del cuerpo. Con las posibilidades médicas modernas de hoy en día, existen varios modos de proporcionar una desintoxicación extracorporal. El médico le informará qué modalidad y tratamientos son los más adecuados para usted.   

Como ya hemos visto, el dializador tiene dos partes principales: una parte para la sangre y la otra para el líquido de diálisis. Ambas partes están separadas entre sí por la membrana del dializador. La sangre y el líquido de diállisis nunca se mezclan y se mantienen separados siempre. Los glóbulos, las proteínas y otros elementos relevantes permanecen en la sangre porque son demasiado grandes para pasar a través de la membrana. Los elementos residuales más pequeños como la urea, el sodio y el potasio, así como el exceso de líquido pasan a través de la membrana y se eliminan. Los cambios en el líquido de diálisis se pueden realizar para adaptarse a las necesidades específicas y se determinan según la receta de diálisis.

La mayor parte son elementos residuales del metabolismo corporal. Debido a que la nutrición de los individuos es diferente, existen diferentes cantidades de elementos del metabolismo que tienen que eliminarse según la persona. Los riñones saludables también regulan la composición de los componentes especiales como los electrolitos, el agua, los minerales, los oligoelementos, etc. Por lo tanto, es necesario para la máquina de diálisis que también se haga cargo de estas tareas reguladoras además de eliminar las toxinas. Esto juega un papel importante, por ejemplo, en el paciente con trastornos ácido-base, que son muy comunes en los pacientes con diálisis.

La eficacia de la diálisis depende de la disponibilidad para pasar su sangre a través del dializador. Esto se logra al usar el acceso vascular que tiene actualmente. Lo tubos para la sangre están junto al acceso y una bomba de la máquina de diálisis bombea la sangre desde su cuerpo a través del dializador y otra vez a usted. Notará que la sangre circula en un circuito continuo: desde usted al dializador y de vuelta a usted. Esto quiere decir que solo una pequeña cantidad de sangre está fuera de usted en cualquier momento.

La máquina de la hemodiálisis tiene diferentes funciones, todas diseñadas para hacer que el tratamiento sea eficaz y seguro en lo posible. Es como una ordenador grande y una bomba. Bombear sangre desde usted al dializador mantiene un seguimiento de:

  • El caudal sanguíneo
  • La presión arterial
  • La cantidad de líquido que se elimina
  • Muchos otros signos vitales e información que ayuda al personal sanitario a asegurarse que tenga el mejor tratamiento posible.

También es la responsable de mezclar el concentrado de dialisato y agua pura y de ayudarle a sacar las toxinas a través de la membrana del dializador.

Una vez que ya esté "conectado" y el tratamiento de diálisis se haya iniciado puede hacer muchas cosas siempre manteniéndose en su sillón de diálisis:

  • Hablar con otros pacientes
  • Leer un libro
  • Escuchar música o un audio libro
  • Jugar a videojuegos manuales
  • Hacer crucigramas
  • Escribir cartas
  • Echar una siesta
  • Hacer ejercicio. Algunos centros tienen equipos de ejercicios especiales para los pacientes con diálisis

El personal sanitario comprobará la presión arterial y el pulso al menos una vez a la hora y hará una nota de los ajustes de la máquina para asegurarse de que su tratamiento esté progresando adecuadamente. También habrá tiempo para que haga preguntas acerca de la diálisis.

Una de las funciones de la máquina de diálisis es controlar el tratamiento y asegurarse que esté seguro durante el tratamiento de diálisis. Durante la diálisis se miden las presiones dentro de los tubos para la sangre y del dializador. La máquina de diálisis también mide el caudal sanguíneo, la temperatura y la mezcla correcta del dialisato. Cuando su tratamiento empiece, el personal sanitario establecerá los límites en todas estas presiones. Si la máquina mide alguna de estas presiones fuera de esos límites sonará una alarma para que el personal sanitario acuda a ver si hay algún problema. Con alguna de esas alarmas, la máquina detendrá el bombeo de sangre o el caudal de dialisato. Esto es para asegurarse que esté seguro hasta que se haya resuelto el problema. ¡Cuando sea hora de irse a casa también sonará una alarma!

Normalmente suelen producirse calambres en las piernas y puede ser incómodo. Existen muchas razones por las que se producen los calambres y son diferentes según el paciente. La causa más común está unida a la eliminación de grandes volúmenes de líquido durante la diálisis. Asegúrese de decirle al personal en cuanto sienta calambres así podrán ayudarle y evitar que sean peores.
La infección sigue siendo un riesgo durante la diálisis debido a la naturaleza del tratamiento. El personal de diálisis está entrenado en los métodos para reducir los riesgos de infección, pero usted también tiene un importante papel que jugar. Cuando entre y salga de la sala de tratamiento de diálisis, asegúrese de lavarse las manos. Avise siempre al personal de enfermería antes de empezar la diálisis si cree que tiene algún tipo de infección.

En el centro de atención renal

  • Asegúrese explicar al personal de enfermería cualquier problema que haya tenido desde la última sesión de diálisis antes de empezar el tratamiento.
  • Lávese las manos antes de entrar y cuando salga de la sala de diálisis.
  • Avise al personal sanitario si no se siente bien durante el tratamiento.
  • Si quiere implicarse más en el tratamiento de diálisis, dígaselo al personal de enfermería.

En casa

  • Siga los consejos que le hayan dado acerca de la dieta y la ingesta de líquidos.
  • Asegúrese de tomar los aglutinantes de fosfato en todas las comidas.
  • Sea lo más activo que pueda, el ejercicio le ayudará a sentirse más fuerte y más implicado en la vida. 

Una vez que el tratamiento de diálisis haya finalizado, la sangre purificada se devolverá completamente a su cuerpo y, a continuación, se desconectará de la máquina de diálisis. Si está usando un catéter venoso central, se tapará hasta el próximo tratamiento. Sin embargo, si usa una fístula o un injerto, le sacarán las agujas y solo cuando el personal de enfermería esté seguro de que se haya detenido el sangrado, podrá salir del centro de diálisis. Revisarán la presión arterial para asegurarse que se puede levantar de la silla. Es importante ya que a veces se puede sentir débil justo después de ponerse de pie después del tratamiento. Volverán a comprobar su peso y lo registrarán. Esta evaluación es importante y el personal sanitario quiere asegurarse que sea seguro para usted salir de la sala de diálisis y esperar su transporte hasta casa. Si en algún momento no se siente bien, asegúrese de decírselo al personal antes de salir del centro de atención renal.

Los acuerdos específicos entre usted y su médico son muy importantes aquí. El tiempo necesario para la diálisis depende de:

  • Lo bien que funcionen sus riñones.
  • Cuánto peso líquido gana entre los tratamientos.
  • Cuántos residuos tiene en el cuerpo.
  • Su tamaño.
  • El tipo de dializador (riñón artificial) que esté utilizando.

El acceso vascular.

Para que la diálisis funcione correctamente, es necesario crear un modo de sacar la sangre de su cuerpo, pasarlo por el dializador, donde se limpia y devolverla con seguridad. Antes de iniciar su primer tratamiento de HD, hay que preparar un acceso al torrente sanguíneo. Este acceso vascular le permite sacar fácilmente la sangre desde una vena para que fluya por las vías sanguíneas hasta el dializador y vuelva a las vías sanguíneas en el cuerpo. Por lo tanto, dicho acceso debe realizarse quirúrgicamente en el brazo, la pierna o cerca de la clavícula. Existen tres tipos principales de accesos vasculares para el tratamiento de hemodiálisis: la fístula AV, el injerto de acceso vascular así como el catéter venoso central.

Esté atento a los signos de infección: rojez, hinchazón, dolor, pulso alto y fiebre. Si nota alguno de estos signos, póngase en contacto con el centro de atención renal inmediatamente.

Acceso vascular para la hemodiálisis (HD)

Para la hemodiálisis, un buen acceso vascular es importante para poder realizar el tratamiento de diálisis. Implica el uso de vasos sanguíneos, que a menudo no son fácilmente accesibles o tienen muy poca presión. Por lo tanto, muchos pacientes tienen una conexión vascular, también conocida como fístula AV, colocada entre la arteria y la vena del antebrazo mediante un procedimiento quirúrgico. Este es el método más común utilizado para el acceso vascular.

Ya que una punción de la fístula AV es un procedimiento invasivo, debe cumplir con todas las medidas higiénicas preoperatorias habituales. Esto es algo para lo que el personal de diálisis están totalmente entrenados y a lo que prestan mucha atención. Los pacientes con diálisis también deben tener en cuenta su higiene, porque son especialmente vulnerables a las infecciones debido a su enfermedad y su inmunidad reducida. En primer lugar, se lava el brazo donde se colocará la fístula AV con un desinfectante. El personal de diálisis utilizará guantes y finalizará el proceso utilizando unas prácticas de control de infecciones estrictas, cumpliendo con las reglas higiénicas normalizadas.

Si le acaban de poner una nueva fístula AV, es posible que le pidan que realice algunos ejercicios para ayudar a que la fístula se desarrolle. Este "proceso de desarrollo" lleva unas 6-8 semanas. El softball desarrollado específicamente para la formación de la fístula AV es el ejercicio más adecuado para ello. Tiene que coger unas pelotas en la mano y apretarlas con un movimiento de bombeo. También tiene que prestar atención a las sensaciones que le provoque la fístula AV todos los días. La sensación es una señal del caudal sanguíneo en la fístula AV. Puede sentirlo con la mano. Algunos pacientes también usan un estetoscopio para escuchar el denominado ruido. El tratamiento de la herida y los cambios de vendajes con regularidad son el principio y el fin de los cuidados de la fístula AV. El brazo en el que tiene la fístula AV lo puede lavar con normalidad después de 12-24 horas. En lo que se refiere a la higiene personal general, también puede ponerse crema que se absorba con facilidad. Para evitar posibles complicaciones (como infecciones de la fístula AV ), es muy importante mantener la piel intacta con una buena protección.

Un injerto es una pequeña pieza de plástico insertada entre una arteria y una vena en el brazo o el muslo. Si las venas del paciente son muy pequeñas o débiles para una fístula AV, puede utilizar un injerto sintético (hecho de material sintético) para formar una conexión entre la arteria y la vena. Se coloca debajo de la piel como una vena natural. Si se compara con las fístulas, los injertos suelen tener más problemas con la ropa o las infecciones y deben cambiarse a menudo, pero si se cuidan bien pueden durar años. El injerto así como la fístula AV se colocan por debajo de la superficie de la piel.

Un catéter venoso central es un tubo de plástico en una vena central en el cuello o el pecho que coloca un médico. A veces, no es posible esperar hasta que una fístula AV esté lista antes de iniciar la diálisis, esta es la razón por la que se utiliza un catéter venoso central. Los catéteres temporales se colocan en su lugar con puntos. Los catéteres permanentes, para un uso a largo plazo, se colocan mediante un brazalete especial bajo la piel y unos pocos puntos. Los catéteres se pueden atascar, infectar o provocar un estrechamiento de las venas en las que estén colocados. Con un buen cuidado, un catéter puede ser un "puente" útil mientras que la fístula o el injerto se estén curando, así puede realizar la diálisis cuando otras formas de acceso vascular no estén disponibles. Ya que lo catéteres son propensos a infectarse, se recomienda que tenga en cuenta los siguientes principios: Es muy importante que siempre mantenga limpio y seco el catéter. Esto quiere decir que no debe nadar, ducharse ni bañarse con el catéter. Busque signos de infección: rojez, hinchazón, dolor, pulso alto o fiebre. Llame al centro de atención renal si ve alguno de estos signos. No utilice nunca tijeras ni objetos cortantes cerca o alrededor del catéter por ninguna razón.

Preguntas frecuentes: acceso vascular

Las opciones del acceso vascular son:

  • Una fístula arteriovenosa (fístula AV)
  • Un injerto arteriovenoso (injerto AV)
  • Un catéter venoso central

Un fístula es el tipo más común de acceso de la diálisis. Crear una fístula implica una pequeña operación en la muñeca o el brazo para unir una vena con una arteria. La operación dura una hora. Normalmente se realiza con anestesia local y pasará parte del día en el hospital. Unir una vena y una arteria crea un caudal sanguíneo más turbulento y rápido a través de la vena. Esto hace que la vena sea más gruesa y más grande. En ocasiones, se puede ver bajo la piel, se asemeja a una vena grande varicosa. Cuando la toca puede sentir un zumbido. Esta sensación es muy importante, porque significa que la fístula está funcionando bien. Debe revisar la fístula todos los días y si alguna vez deja de funcionar, póngase en contacto inmediatamente con el hospital.

Un injerto es una pequeña pieza de plástico insertada entre una arteria y una vena en el brazo o el muslo. Una pequeña cantidad de personas tienen que tener un injerto si sus propias venas no son accesibles o no son los suficientemente fuertes para una fístula. El injerto se coloca cerca de la superficie de la piel para poder colocar las agujas con facilidad.

Un catéter se utiliza cuando, por alguna razón, no se puede colocar una fístula. Es un dispositivo permanente y afortunadamente durará hasta que sea necesario. Implica insertar y asegurar un tubo de plástico suave (catéter) del grosor de un lápiz en una vena grande en la base del cuello. Cerca de seis pulgadas del tubo salen de la piel y se coloca un vendaje sobre el lugar donde entra en la piel. El vendaje debe mantenerse limpio y seco y debe tener un cuidado especial cuando se bañe o lave el pelo. El tubo se cubre fácilmente con ropa.

Durante la diálisis, se colocan dos agujas en la fístula. Una aguja retirará la sangre para que se pueda limpiar. La otra aguja devolverá la sangre filtrada al cuerpo. Las agujas se sujetan con tubos plásticos al filtro especial llamado dializador. Una bomba impulsa la sangre a través del dializador. La sangre pasa a un lado del filtro y la solución realizada por la máquina de diálisis pasa al otro lado. La sangre no se mezcla con la solución. En su lugar, la solución añade un líquido extra y los residuos salen de la sangre por un proceso llamado diálisis. La sangre limpia vuelve a través del tubo de plástico. Pasa otra vez al cuerpo del paciente a través de la segunda aguja.

Una vez que la fístula se haya desarrollado puede durar mucho tiempo. ¡Algunos pacientes tienen una fístula que sigue funcionando después de 30 años! Sin embargo, si es mayor cuando se le coloque la fístula o si tiene alguna otra enfermedad médica como diabetes, la fístula no durará mucho. Es decir, la fístula o el injerto sigue siendo la mejor opción para el acceso de la hemodiálisis porque:

  • El riesgo de infección es inferior a la del catéter.
  • Es menos probable que se coagule.
  • Permite un mayor caudal sanguíneo durante la diálisis. Hace que la diálisis sea más eficaz.
  • Una fístula normalmente tiene una mayor duración que un injerto y ambos normalmente duran más que un catéter.

Fístula
A favor                                                     

  • Dura más
  • Hay menos riesgo de infección
  • Buen caudal sanguíneo
  • Menos probabilidad coagularse y obstruirse

En contra

  • Lleva tiempo desarrollarse después de la cirugía
  • Las agujas se insertan para conectarse para la diálisis

Injerto
A favor

  • Dura más que el catéter
  • Buen caudal sanguíneo


En contra

  • Lleva tiempo desarrollarse después de la cirugía
  • Las agujas se insertan para conectarse para la diálisis
  • Más riesgo de infección que la fístula

Catéter
A favor

  • Se puede utilizar de inmediato
  • No se necesitan agujas para la diálisis


En contra

  • Mayor riesgo de infección que una fístula o un injerto
  • Puede coagularse y obstruirse
  • Necesita cuidados después de bañarse o ducharse

Compruebe que la fístula funcione todos los días tocándola y escuchándola si la pega al oído. El personal sanitario le mostrará cómo hacerlo. Mantenga el brazo en el que tenga la fístula limpio y lávelo todos los días. El personal sanitario podrá aconsejarle acerca del mejor tipo de jabón que debe usar. Busque signos de infección. Pueden ser sensibilidad, hinchazón o rojez sobre la fístula. También puede tener fiebre. Si cree que la fístula ha dejado de funcionar o que tiene una infección, póngase en contacto inmediatamente con el centro de diálisis para que le aconsejen. Evite llevar ropa ajustada o reloj de pulsera en el brazo con el acceso. Evite tomarse la presión arterial en el brazo con la fístula.  Evite tomar muestras de sangre del brazo con la fístula (excepto durante el tratamiento de HD o con la autorización de la unidad renal). Evite dormir sobre el brazo con la fístula. Evite llevar bolsas de la compra pesadas en el brazo con la fístula.

Lave siempre el brazo con el acceso antes de cada tratamiento de diálisis. No toque la piel alrededor del acceso después de que la enfermera haya limpiado el brazo preparándolo para insertar las agujas. No tosa ni estornude en el lugar del acceso durante la diálisis. Cuando haya retirado las agujas, presione suavemente para detener el sangrado. Y presione solo donde haya estado la aguja. Cuando llegue a casa no se rasque alrededor de los lugares donde estaban las agujas ni se quite las costras.

Si revisa la fístula y cree que no puede escuchar o sentir la sangre pasando por la fístula, puede estar coagulada o que haya dejado de funcionar. Llame por teléfono al centro de diálisis inmediatamente para que le aconsejen. Puede ser que "rescaten" la fístula. No espere hasta mañana porque ese es su día de diálisis habitual, puede ser demasiado tarde.