Úlceras por presión Prevención y tratamiento

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Úlceras por presión (úlceras de decúbito)

Úlcera por presión se refiere a un daño de la piel o del tejido que se produce cuando disminuye la circulación sanguínea debido a la presión en una zona específica.

Inicialmente se puede notar un ligero enrojecimiento en la zona afectada (el primer signo de daño tisular). El tejido debajo de esta zona muere debido a un aporte insuficiente de sangre. Pueden estar afectadas varias capas de piel, músculos y huesos. Las regiones que están particularmente en riesgo son el sacro, los talones, los codos y los omóplatos.

Las úlceras por presión pueden evitarse con medidas preventivas como una evaluación del riesgo y una reducción específica del riesgo (alivio de la presión, cuidados preventivos de la piel) minimizando los factores de riesgo.

Una vez desarrollada una úlcera por presión, es importante trazar un plan de tratamiento coordinado para inducir la cicatrización y eliminar todos los factores perturbadores. Deben cumplirse los requisitos previos básicos para la cicatrización de las heridas. Aquí se incluyen una herida limpia, que funcione la circulación y una alimentación adecuada tanto en cuanto a calorías como a nutrientes, junto con la ingestión adecuada de líquidos. Esto último es a menudo un problema en las personas mayores (como regla básica, la ingestión diaria de líquido debe ser de 40 ml por kg de peso corporal).

Según la extensión del daño tisular, las úlceras por presión se categorizan en 4 estadíos:

Grado 1 
La piel no está dañada, pero el enrojecimiento no se torna blanco al tocarla.

Grado 2
El daño afecta a la epidermis, la dermis o a ambas. Clínicamente el daño aparece como una abrasión o ampolla. La piel circundante puede estar enrojecida.

Grado 3
El daño se extiende por todas las capas superficiales de la piel, del tejido graso, hacia el músculo e incluyendo a éste. La úlcera aparece como un cráter profundo.

Grado 4
El daño incluye la destrucción de todas las estructuras de tejido blando y de las estructuras óseas o articulares.

Cualquier persona puede desarrollar una úlcera por presión, pero las personas mayores, las confinadas en la cama, las paralizadas y las mal alimentadas tienen mayor riesgo.

Identificar a las personas que tienen riesgo de padecer úlceras por presión e iniciar medidas preventivas son pasos fundamentales para reducir los incidentes de úlceras por presión. El riesgo individual de desarrollar una úlcera por presión puede determinarse usando herramientas de evaluación del riesgo como la escala de Braden.

La escala de Braden es una escala de puntuación compuesta por 6 subescalas que evalúan:

  • Percepción sensorial (capacidad para responder de forma significativa a las molestias relacionadas con la presión) 
  • Humedad (grado de humedad al que está sometida la piel)
  • Actividad (grado de actividad física)
  • Movilidad (capacidad para cambiar y controlar la posición del cuerpo)
  • Alimentación (modelo de ingestión alimentaria habitual)
  • Fricción y cizallamiento

El aspecto más importante en la prevención y tratamiento de las úlceras por presión es cierto alivio de la presión. La mejor manera de conseguirlo es con el reposicionamiento y movilización frecuente del paciente, pero también usando colchones adecuados o equipos reductores de la presión específicos. Un tratamiento adecuado debe incluir una limpieza exhaustiva de las heridas, una eliminación del tejido muerto y un entorno de la herida sin orina ni heces. Las úlceras de grado 3 y 4 a menudo requieran un desbridamiento quirúrgico.

Úlceras por presión Prevención y tratamiento

Clasificación de úlceras basada en EPUAP/NPUAP, 20111

Clasificación de las úlceras: 1

Descripción:

  • Enrojecimiento que no palidece a la presión de la piel no dañada normalmente por encima de una prominencia ósea.
  • También pueden aparecer decoloración de la piel, calor, edema, tumefacción o dolor comparado con los tejidos adyacentes.

Objetivos del tratamiento: 

  • Reparación de la piel
    Restaurar la función capilar

Tratamiento local de la herida:

  • Fomentar la integridad de la piel usando productos con ácidos grasos hiperoxigenados (p. ej., Linovera®1)
  • Prevenir la rotura de la piel a causa de la fricción o cizallamiento usando productos de barrera de la piel

Clasificación de las úlceras: 2 - No infectadas

Descripción:

  • Daño cutáneo de grosor parcial (ampollas)
  • Se presenta como una úlcera poco profunda brillante o seca sin necrosis o moratones (el moratón indica una lesión profunda del tejido) 
  • Examinar la maceración de la piel

Objetivos del tratamiento: 

  • Obtener un lecho de la herida limpio para el tejido de granulación

Tratamiento local de la herida:

Sacro: apósito de cura en ambiente húmedo absorbente/poco adherente con forma anatómica para sacro (p. ej., Askina® DresSil Sacrum)

Clasificación de las úlceras: 3 - No infectadas

Descripción:

  • Pérdida total del grosor del tejido. La grasa subcutánea puede estar visible pero no están expuestos el hueso, tendones o el músculo.
  • Pueden estar presentes tejidos desvitalizados pero no ocultan la profundidad de la pérdida de tejido.

Objetivos del tratamiento: 

  • Eliminar las células muertas
  • Obtener un lecho de la herida limpio para el tejido de granulación

Tratamiento local de la herida:

Clasificación de las úlceras: 4 - No infectadas

Descripción:

  • Pérdida del grosor total del tejido con hueso, tendón o músculos visibles
  • Pueden estar presentes tejidos desvitalizados o necróticos. A menudo incluye socavamiento y tunelización

Objetivos del tratamiento: 

  • Eliminar las células muertas
  • Obtener un lecho de la herida limpio para el tejido de granulación

Tratamiento local de la herida:

Clasificación de las úlceras: 2 - 4 - Infectadas

Descripción:

  • Signos y síntomas de infección, como decoloración, inflamación, calor y olor

Objetivos del tratamiento: 

  • Reducir la carga bacteriana
  • Tratar el exudado/olor
  • Prevenir/eliminar el biofilm
  • Obtener un lecho de la herida limpio para el tejido de granulación

Tratamiento local de la herida:

Sacro: Apósito antimicrobiano (p. ej., Askina® Calgitrol® Paste)

NOTAS:

1. Uso recomendado conforme a las normas EPUAP, 2012, véase: http://www.epuap.org

2. NOTA: Se recomienda una precaución especial dado que las UP de grado IV pueden incluir exposición del cartílago. El uso de algunos productos (como Prontosan®) está contraindicado en el cartílago hialino. En todos los casos debe realizarse una minuciosa evaluación de la relación de riesgo/beneficio. Las decisiones sobre el uso de un producto deben tomarse con el médico que le atiende y debe usarse solución salina normal en vez de Prontosan®, si se indica. 

3. Use como apósito secundario un apósito húmedo adherente apropiado de forma plana o anatómica (p. ej., Askina® Foam/Askina® Heel/Askina®/Askina® DresSil Heel/Askina® DresSil Sacrum).